El jueves estuve leyendo el Diario de Yucatán y entre sus páginas encontré una nota que me fascino mucho, de como la naturaleza se desinfectaría de la contaminación humana después de una repentina desaparición del ser humano, hoy encontré la nota en en la web del Diario de Yucatán, así que leela es muy fascinante:

Más fascinante aún que aquel ejercicio de imaginación que proponía John Lennon es este otro urdido por el divulgador científico Alan Weisman y afrontado con el máximo rigor: imaginemos el mundo sin humanos… ¿Cuántos años tardaría la Tierra en recuperar su equilibrio?, ¿qué quedaría como vestigio de nuestro paso por el planeta?, ¿quién intentaría ocupar nuestra posición dominante? A todos estos enigmas intenta responder “The world without us” (El mundo sin nosotros), un libro que está golpeando la conciencia ecológica de los estadounidenses y se ha convertido en el último best seller de divulgación científica. Lejos de explorar los efectos apocalípticos del cambio climático, Weisman especula con una desaparición repentina de nuestra especie, sin quedarse con una causa concreta, y se asoma a ese futuro poshumano con un ojo analítico, poco proclive al drama o al mea culpa, informa el periódico español “El Mundo”.

En ocasiones, sin embargo, el autor se deja traicionar por su corazón humano y se cuestiona con nostalgia: “¿Es posible que, en vez de suspirar con gran alivio biológico, el mundo sin nosotros nos acabe echando de menos?” Al cabo de tres años de investigación, decenas de entrevistas con científicos y viajes constantes –desde África a la Amazonia, pasando por Chernobyl, Cappadocia, Chipre, Polonia, Corea del Sur, Yucatán, Houston, Arizona y el Bronx–, Weisman asegura no haber encontrado la respuesta a la pregunta del millón. “Las plantas añorarían seguramente la música de Beethoven y muchas especies nos agradecerían haber dejado los puentes, otra de las maravillas creadas por el ser humano. Ahora bien, ¿la Tierra en su conjunto nos extrañaría? Habría que poner en una balanza la destrucción y la creación causada por el hombre… Prefiero dejar esa cuestión en el aire”.

En ausencia de la especie humana, habría que esperar milenios para que la naturaleza recuperara la pureza preindustrial. Tyler Volk, profesor de Física Atmosférica de la Universidad de Nueva York, vaticina en “El mundo sin nosotros” que los océanos harían una cura rápida de 1,000 años en cuanto dejáramos de quemar combustibles fósiles. Pero el planeta, advierte, tardaría la friolera de 100,000 años “en volver a los niveles prehumanos de dióxido de carbono”.

Despobladas las ciudades y abandonadas las granjas, los árboles reclamarían su espacio en bastante menos tiempo. Alan Weisman viaja hasta el último bosque primario de Europa, el Bialowieza Puszcza de Polonia, constata el grosor imponente de los robles de 500 años y estima, apoyándose en los expertos, que eso es lo que tardaría en reforestarse el planeta sin la presión humana.

Los desastres ecológicos serían inevitables tras nuestra marcha, y no sólo como consecuencia del cambio climático. El legado más caliente del ser humano sería el de las centrales nucleares. Según Weisman, el destino seguro de las 441 plantas nucleares sería el sobrecalentamiento. La naturaleza emplearía también varios siglos en limpiar estragos como los causados por la industria petrolera en las plataformas y en las refinerías del Golfo de México. La plaga de los plásticos tendrían muy ocupados a los mares, “pero eventualmente los microbios encontrarían la manera de destruirlos”, afirma Weisman.

“Los humanos nos vamos a extinguir finalmente: no hay razón para pensar que somos diferentes a otras especies”, advierte el paleobiólogo Doug Erwin, en una de las incursiones más inquietantes de “El mundo sin nosotros”, la que hace repaso a las grandes extinciones del pasado. “Pero la vida continuará, y seguirá evolucionando a mejor, estemos nosotros o no”.
Fuente: Diario de Yucatán

Seguramente aquellas personas que se atrevan a leer el libro apreciarán más al ajeno planeta que hemos invadido y que poco a poco estamos destruyendo, somos los únicos quienes podemos evitar nuestra propia extinción(prolongarla mejor dicho), como bien dijo Albert Einstein:

“Solo hay dos cosas infinitas en el mundo, el universo y la estupidez humana, y no estoy seguro de la primera, de la segunda puedes observar como nos destruimos solo por demostrar quien puede más”

¿Y tú que opinas?

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